Por fuera del trabajo, tomo fotos. Sobre todo de Bogotá de noche: mi manera de mirar la ciudad cuando casi nadie la mira.
Luces largas, semáforos, calles mojadas. La ciudad en su hora más callada.





La misma ciudad, una década antes, en blanco y negro.





El festival: las luces, el escenario, la multitud en la noche.





El desierto, el mar y la luz del norte de Colombia.





Carretera, horizonte y movimiento.





Buenos Aires: el cementerio, la piedra y las calles del barrio.





Londres, entre la niebla, la piedra y el movimiento de la ciudad.




Nueva York, vertical y eléctrica.




